Wednesday, May 10, 2006

cuando es temprano y hay silencio me quedo triste. Temprano y en silencio (haya salido ya el sol o no), me parece el día demasiado breve para quedar satisfecha al final (pienso en esa satisfacción brillante de cuando acababa un día de playa y te ibas a la cama con la sensación de haber saltado todas las olas del mundo, haber hecho el castillo de arena con más puentes, haber visto el cangrejo más grande). Temprano y en silencio, me parece el día demasiado largo para aguantarlo: demasiadas horas que hay que justificar.